México.- La boda de Lucero y Mijares fue uno de los acontecimientos más importantes en la farándula mexicana, sin embargo ambos se separaron hace más de diez años, pero ahora transformaron su amor en una bonita amistad.
El pasado fin de semana, Lucero confesó que sigue guardando dos objetos valiosos de su histórica boda.
El vestido y el anillo de compromiso son las pertenencias que aún guarda “La novia de América” de su enlace matrimonial celebrado en el Colegio de las Vizcaínas, en el Centro Histórico de la Ciudad de México y al que asistieron más de 700 invitados.
Estas confesiones las hizo la cantante en el concierto que los cantantes ofrecieron vía streaming, “Siempre Amigos”, donde interpretaron sus más grandes éxitos y gozaron de la compañía de sus hijos, José Manuel y Lucero.
“Te vas a sorprender Manuelito, ya verás… Te tengo una sorpresa, el otro día encontré en la casa, ya sabes que en la onda de la pandemia hacemos limpieza y todo, y aunque yo no he movido ni un dedo en cuanto a los cajones y eso; pero el otro día de pronto veo en el vestidor un paquete y dije: ‘y este paquete que será o que pasó’ y era mi vestido de novia, te lo juro que tengo mi vestido de novia”, dijo la famosa ante la sorpresa de su ex marido.
Lucero sacó ante sus músicos, hijos, ex marido y público el imponente vestido confeccionado por Claudio Sala y que llamó la atención de sus miles de fanáticos que presenciaron el enlace en cadena nacional.
“Aún está perfecto, porque además está guardado, porque lo dejé en una bolsa como de alto vacío, aún está perfecto, porque además está guardado, porque lo dejé en una bolsa como de alto vacío, entonces está guardado todo, y es algo muy bonito. Yo pensé que ya lo había vendido, pero no, muy bonito. Yo pensé que ya lo había vendido, pero no”, comentó la cantante.
Mijares bromeó con ponerlo en venta para solucionar los problemas económicos que enfrentan a raíz de la pandemia.
“Yo sí lo voy a vender… Llevamos un año sin cantar así que…”, dijo el “Soldado del amor”; mientras Lucero replicó: “Manuelito, está muy bonito, hasta lo podemos subastar si quieres”.
Mijares insistió en vender el anillo pero la cantante se negó rotundamente. “¡Qué va! No, el anillo está padrísimo, ahí lo tengo… No, espérate, el anillo no Manuel, ese ahí lo tengo también, está padrísimo… ¡Ay! Qué tristeza, está padrísimo porque ahí sigue, no lo vayamos a vender”.
Corría el 18 de enero de 1997 cuando millones de mexicanos prendieron sus televisores para seguir desde sus hogares uno de los eventos más mediáticos que se recuerdan: el enlace matrimonial de Lucero y Mijares. La pareja había empezado su noviazgo aproximadamente dos años antes, en 1995, cuando ella grababa la telenovela Lazos de amor.






