Saltillo.- Las palomas tienen en jaque a los comerciantes del mercado de abastos, casi todos los días se posan en los cables y truenan los transformadores, dejando sin energía a la mitad de las bodegas.

Este lunes no fue la excepción, por varias horas se quedaron sin luz, quienes tienen plantas de energía pudieron trabajar, pero los que no cuentan con ella no pudieron dar servicio al público.

Los más afectados son los propietarios de las bodegas que venden lácteos, ya que, por el calor, solo se necesitan pocas horas para descomponerse los productos si no tienen la refrigeración correcta. Los comerciantes aseguran que se trata de las palomas que dañan los transformadores.