En pocos días, las personas que levanten la mirada al cielo nocturno podrán disfrutar de uno de los eventos astronómicos más esperados del año en el hemisferio norte: la lluvia de estrellas conocida como “Lluvia de Perseidas”, además de dos superlunas, que incrementarán la belleza del satélite natural de la Tierra.

La lluvia de Perseidas es uno de los fenómenos más importantes del año, pues más de 60 meteoros por hora atraviesan la bóveda celeste, a veces el número asciende a 160 y hasta 200, por lo que el espectáculo puede ser majestuoso.

Este evento tendrá lugar el 12 y 13 de agosto, y para disfrutarlo más, los interesados pueden viajar a zonas de baja contaminación lumínica, como el campo, aprovechando la temporada de verano con temperaturas agradables.

La primera superluna se podrá observar el 1 de agosto, y ocurre porque el satélite natural se encuentra en el punto de su órbita más cercano a la Tierra, llamado perigeo (por eso técnicamente se conoce como “luna llena en perigeo”).

Esa noche la luna brillará más de lo normal (hasta 30 por ciento aunque no toda la luminosidad es perceptible por el ojo humano) y hasta un 10 por ciento más grande debido a la cercanía, alrededor de 355 mil 700 kilómetros de distancia.

La segunda superluna es conocida como “Luna azul”, y no es que la noche del 30 de agosto se vaya a ver de ese color, sino porque así se le considera técnicamente cuando hay dos lunas llenas en perigeo en el mismo mes.

Otro evento se registrará el 8 de agosto, después de la media noche cuando la luna y el planeta Júpiter se encuentren aparentemente cerca en nuestro cielo.

Los interesados podrán utilizar binoculares o un telescopio para ver el acercamiento, incluso cuatro satélites naturales del planeta más grande del Sistema Solar.