Saltillo, Coah.- José García Cruz es un hombre coahuilense trabajador y comprometido con su familia, un ejemplo de perseverancia. Desde los 8 años comenzó en el oficio de la panadería, dejando sus estudios para ser una fuente de ingreso para su hogar. Hoy, a sus 93 años, don José recuerda con cariño aquellos inicios que marcaron su vida.
«Empecé desde niño en la panadería, era difícil, pero me gustaba. Poco a poco aprendí el oficio y con eso ayudé a mi familia», recuerda el señor García.
La dedicación y constancia de don José se tradujeron en el inigualable sabor de su pan, conquistando a cientos de clientes que, con el tiempo, se volvieron amigos.
«La gente viene por el sabor único del pan. Ellos valoran lo que hacemos con tanto cariño, a una panadería que el nombre fue una inspiración», agregó José García.
Hace 85 años, don José inició en este oficio que no solo le dio sustento, sino también reconocimiento como uno de los pilares en la panadería de su comunidad.
«Gracias a Dios y a los clientes, logré sacar adelante a mis hijos, trabajando en algo que siempre me ha apasionado», compartió don José García Cruz.







