Múzquiz, Coah.- Samantha Vaquera Pérez, activista de la comunidad trans de Múzquiz, manifestó su inconformidad con la actual gestión del comité LGBTIQ+ municipal, pues señaló que no hay representación real.
Explicó que desde hace tres años no hay un beneficio tangible para la población LGBTIQ+ y que muchas personas que cuentan con trayectoria y trabajo social en la ciudad no han sido tomadas en cuenta.
«Se reúnen solo para el desfile del orgullo y jamás en el año se vuelven a ver o a reunirse para una labor social o de apoyo a la comunidad», señaló Pérez.
Cuestionó que en los desfiles no se representa el propósito del movimiento que es la lucha de los derechos, la igualdad y el respeto.
Samantha destacó que ella ha realizado trabajo comunitario, como la entrega de alimentos a una casa hogar para adultos mayores, pese a múltiples desafíos como la pérdida de una pierna y el no contar con apoyos institucionales.
«A pesar de mi discapacidad, sigo ayudando a quien lo necesita. El comité debería enfocarse también en ayudar a personas con adicciones dentro de la comunidad y no limitarse a desfilar una vez al año», señaló la activista.
En la víspera del Mes del Orgullo, Samantha hizo un llamado a crear un comité incluyente que esté activo todo el año y no solo durante junio.







