Saltillo, Coah.- La tragedia en San Pedro tiene que ver con la irresponsabilidad del programa federal «La Escuela es Nuestra».

Un niño de seis años de edad murió al ser golpeado en la cabeza por un tubo que se desprendió de una techumbre que se construye en la escuela primaria «Cuauhtémoc», del ejido San Miguel, en San Pedro, allá en la Laguna.

La construcción de la techumbre no estaba autorizada por la Secretaría de Educación Pública (SEDU) del estado.

No estaba supervisada por especialistas, carecía de dictamen técnico; es más, el director de la escuela pidió a los padres de familia frenar la construcción por los riesgos que representa para las y los pequeños.

La SEDU establece como instrucción la no autorización de la construcción de techumbres si no están validadas por profesionales; es decir, estricta supervisión técnica y ejecución de profesionales en la materia.

La razón es sencilla: prevenir accidentes que pongan en riesgo a la población estudiantil.

El 27 de mayo en Saltillo cayó una techumbre por granizada y un joven de 15 años perdió la vida en la escuela secundaria número cinco.

Ahora, un niño de seis años perdió la vida, por una obra autorizada sin medir consecuencias, por el programa «La Escuela es Nuestra» del Gobierno federal.

La irresponsabilidad cobró otra víctima, y es necesario poner en perspectiva lo que sucedió para que no vuelva a pasar.

Sin medir consecuencias y con afanes políticos, funcionarios federales alientan la construcción de este tipo de obras, sin que haya una supervisión profesional de por medio y eso es sumamente irresponsable y cae en el Gobierno morenista federal .