La soledad no deseada, un sentimiento angustiante que afecta a muchas personas en todo el mundo, podría estar relacionada con un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad de Parkinson, según un estudio científico reciente publicado en la revista Jama Neurology. Este hallazgo sugiere una conexión entre el aislamiento social y una de las enfermedades neurodegenerativas más desafiantes.

El estudio, coordinado por el geriatra Antonio Terracciano de la Universidad Estatal de Florida, analizó a casi 500 mil participantes durante 15 años. A través de una pregunta simple al comienzo del estudio, «¿Te sientes solo a menudo?», los investigadores observaron que aquellos que respondieron afirmativamente tenían un 37 por ciento más de probabilidades de desarrollar párkinson en comparación con aquellos que no se sentían solos.

Este estudio es el primero en su tipo en explorar la relación entre la soledad y el párkinson. Incluso después de considerar factores demográficos, como el nivel socioeconómico, hábitos de vida no saludables y predisposición genética a otras enfermedades, la conexión entre la soledad y el párkinson se mantuvo.

La investigación también reveló que la soledad podría afectar el riesgo de desarrollar esta enfermedad a través de vías metabólicas, inflamatorias y neuroendocrinas, lo que sugiere que el estrés fisiológico a largo plazo relacionado con la soledad podría ser un factor contribuyente.

Los investigadores notaron que la salud mental también desempeñó un papel en esta correlación. La soledad y la depresión a menudo van de la mano, y este estudio sugiere que existe una relación bidireccional entre la soledad y el párkinson, aunque aún no se ha determinado cuál de los dos ocurre primero.

A pesar de que la mayoría de las personas que se sienten solas en el estudio eran mujeres, no se encontró una diferencia significativa en las tasas de párkinson entre hombres y mujeres, lo que apunta a que soledad puede ser un factor de riesgo independiente de género para la enfermedad.

Aunque el estudio revela información interesante, los investigadores aún no pueden concluir si la soledad es una causa directa de la enfermedad o si es un síntoma temprano. Se necesitarán más investigaciones para comprender completamente esta relación.