Ciudad de México.- La Organización de las Naciones Unidas (ONU), a través de ONUSIDA, ha respaldado la reciente prohibición en México de las «terapias de conversión» dirigidas a personas LGBTI+. Esta medida, que entró en vigor recientemente, ha recibido elogios de defensores de derechos humanos y expertos en salud por marcar un avance significativo en la protección de la comunidad LGBTI+.
Luisa Cabal, directora regional de ONUSIDA para América Latina y el Caribe, destacó la importancia de la decisión mexicana, subrayando que eliminar estas prácticas nocivas contribuirá a salvaguardar la salud pública. Cabal instó a otros países a seguir el ejemplo de México en la eliminación de estas terapias, resaltando su impacto positivo en el bienestar general.
La nueva legislación mexicana establece penas de dos a seis años de prisión para quienes realicen terapias de conversión, con la posibilidad de aumentar las condenas en casos de abuso de poder o cercanía con la víctima. Además, contempla la destitución e inhabilitación para cargos públicos de quienes cometan estos delitos, marcando un enfoque integral para erradicar estas prácticas y proteger los derechos de las personas LGBTI+.







