Ciudad de México.- La Organización Mundial de la Salud (OMS) conmemora esta semana la campaña de concientización sobre la resistencia a los antimicrobianos (AMR), un fenómeno que cada año provoca la muerte de 1.27 millones de personas. Este problema, agravado por el uso excesivo de antibióticos en medicina y veterinaria, compromete tratamientos esenciales como quimioterapias y trasplantes. Según estudios recientes publicados en The Lancet, la situación podría empeorar, con un estimado de 1.91 millones de fallecimientos anuales hacia mediados de siglo.
Además del impacto sanitario, la AMR conlleva graves consecuencias económicas, con posibles costos globales de hasta 412 mil millones de dólares para 2035. En respuesta, la OMS insta a redoblar esfuerzos en investigación y prevención, destacando que cada dólar invertido en combatir la AMR podría generar ahorros de hasta 17 dólares en gastos médicos y pérdidas laborales. Factores como la higiene deficiente en hospitales, el vertido de desechos farmacéuticos y el uso indiscriminado de antimicrobianos en agricultura agravan la situación, comprometiendo incluso la esperanza de vida global, que podría reducirse 1.8 años en la próxima década.
La AMR, descrita por la ONU como una “crisis silenciosa”, afecta no solo la salud humana, sino también la animal, la agricultura y el medio ambiente. En una reciente reunión de alto nivel, la Asamblea General de Naciones Unidas asumió compromisos para reducir en un 10% las muertes relacionadas con la AMR antes de 2035. La OMS insiste en que la concientización y la acción inmediata son claves para frenar la propagación de microbios resistentes en la cadena alimentaria y preservar la efectividad de los tratamientos médicos actuales.







