Ciudad de México.- Un reciente estudio de astrónomos sugiere que la Luna es más antigua de lo que se había estimado previamente. Utilizando la mecánica celeste, los científicos confirmaron que el satélite natural de la Tierra se formó poco después de la creación del sistema solar, un proceso que ocurrió tras una colisión entre la Tierra primitiva y un protoplaneta. A pesar de que este origen no es cuestionado, la edad de la Luna sigue siendo un tema de debate. Tradicionalmente, se calcula a partir de las rocas que se cristalizaron cuando el magma lunar se enfrió, datándose en unos 4 mil 350 millones de años.
Nuevas teorías sobre su formación
Según Alessandro Morbidelli, coautor del estudio, la Luna no se habría formado 200 millones de años después de la creación del sistema solar, como se pensaba, sino unos 55 millones de años después. Esta nueva hipótesis sostiene que la Luna experimentó una segunda fusión provocada por la Tierra. Este escenario resolvería las discrepancias con otros hallazgos, como los cristales de circón datados en más de 4 mil 500 millones de años y que no encajaban en los modelos anteriores de formación planetaria.
Fuerzas de marea y su impacto en la corteza lunar
El estudio también sugiere que la Luna pasó por una fase «caótica» y dinámica mientras se alejaba gradualmente de la Tierra. Este cambio orbital provocó fuerzas de marea tan intensas que afectaron el interior lunar, causando la parcial fusión del manto y erupciones volcánicas. Estas erupciones y la posterior refusión de la corteza explican por qué las rocas de distintas profundidades parecen tener la misma edad, un fenómeno que también puede esclarecer otras características físicas de la Luna, como la falta de ciertas cuencas de impacto de meteoritos.






