Saltillo, Coah.- Hasta la mesa editorial de este medio, RCG Media, llegó la siguiente carta enviada por el licenciado Sergio Carrillo, en relación con algunos señalamientos realizados por diversos medios de comunicación en la localidad. A continuación, nos permitimos leerla de manera íntegra y, con base en ella, elaborar la siguiente nota periodística.

 

El licenciado Sergio Carrillo celebró la resolución del Tribunal Colegiado en Materia Administrativa y Civil del Octavo Circuito, con sede en Coahuila, que puso fin a un prolongado juicio mercantil en contra de la familia Castilla, propietaria del periódico Vanguardia. Carrillo destacó que se trata de un tribunal federal, ajeno a intereses locales, que resolvió con estricto apego a derecho tras más de 17 años de retrasos provocados, dijo, por tácticas dilatorias de los demandados.

El litigio, derivado de un crédito hipotecario impagado por Armando Castilla Sánchez y las empresas que encabezaba, había sido frenado durante años en Coahuila, mientras en la Ciudad de México y Nuevo León los jueces ya habían fallado en contra de los mismos demandados por el mismo motivo: “hipotecó todo y no pagó”. Según Carrillo, durante años la familia Castilla logró influir para mantener detenido el proceso en el estado, pero la reciente resolución federal confirma la sentencia dictada por el Juzgado Primero en Materia Mercantil de Saltillo y cierra definitivamente el caso.

En un mensaje público, el empresario subrayó que la reforma judicial y la independencia de los tribunales federales permiten que, hoy, “quien se queje de justicia tenga un tribunal que lo escuche y lo defienda contra el arbitrario”, citando a José María Morelos y Pavón. Añadió que esta resolución no es un atentado contra la libertad de expresión, como ha sostenido el propio Vanguardia, sino un acto de justicia frente a una deuda líquida y exigible que por años fue eludida.
“Tarde o temprano la justicia nos daría la razón”, concluyó.

Vale la pena hacer algunos comentarios editoriales. Por algo se impulsó la reforma judicial, para que las resoluciones se den con independencia y para que los jueces puedan actuar sin presiones de poderes fácticos.

Lo más sencillo es señalar a los juzgadores cuando una decisión no nos favorece; sin embargo, no hay que olvidar que uno de los magistrados involucrados en este fallo estuvo aquí mismo, en este medio, y fue el mismo que mantuvo en prisión a peligrosos delincuentes que hoy están extraditados.

Es muy fácil juzgar y cuestionar cuando el resultado no es el que uno espera, pero la justicia no se mide por simpatías, sino por hechos y por derecho. Como bien dijo el licenciado Carrillo en su mensaje, tarde o temprano, la justicia llega.