Saltillo.- Aunque se cierra el año jubilar de la esperanza, nunca se debe pensar en que la esperanza también termina, fueron palabras del obispo de la diócesis de Saltillo.
Monseñor, Hilario González, dijo que al final de 2025 se cierra un ciclo litúrgico, pero se abre uno más y son momentos de unión familiar y de compartir con los más cercanos.

Dijo que la esperanza anima a la población a mantenerse fiel en cada una de las vocaciones adquiridas en cada uno de los feligreses.
Envió un mensaje de unidad y felicidad a la feligresía católica a propósito del nuevo año.







