Ciudad de México.- David Martínez Aceves, un joven médico de 26 años que trabajó en el IMSS durante la pandemia de COVID-19, está a punto de cumplir uno de sus mayores sueños: debutar en la UFC (Ultimate Fighting Championship). Desde pequeño, David soñaba con integrar su pasión por el deporte y su vocación médica, una motivación que lo llevó a convertirse en médico para poder ayudar a otros. Durante su paso por el Hospital General de Zona No. 68 en Tulpetlac, Estado de México, enfrentó largas jornadas atendiendo a pacientes infectados, sin dejar de lado su entrenamiento en artes marciales mixtas, una disciplina que lo apasiona.
A pesar del cansancio extremo y las guardias agotadoras, David mantuvo su compromiso con el deporte, entrenando incluso sin haber dormido lo suficiente. Su familia, especialmente sus padres y su hermana, le brindaron el apoyo necesario para que pudiera equilibrar sus responsabilidades médicas y su dedicación a las artes marciales. «No son profesiones tan diferentes», explicó. «Médicos y peleadores comparten la misma fuerza y resistencia, son como gladiadores que deben mantenerse firmes a pesar del agotamiento”.
Tras firmar con la UFC en octubre, David debutará en 2025, abriendo un nuevo capítulo en su vida profesional. Sin embargo, no planea abandonar la medicina; espera regresar al IMSS en el futuro y posiblemente especializarse en atención de Primer Nivel. Agradecido con sus colegas y con el IMSS, David destacó el entusiasmo de sus mentores y compañeros de trabajo, quienes lo motivaron a mantener su vocación de servicio, una cualidad que planea llevar consigo al octágono y de vuelta al consultorio.







