Ciudad de México.- Tacones, peluca y un traje rosa. Ataviado como drag queen, Jesús Guillermo Barraza se plantó en la máxima tribuna del Senado de la República con un discurso sensible y contundente contra los crímenes de odio que afectan a la comunidad de la diversidad sexual en México. Propuso crear unidades especializadas en esos crímenes en las fiscalías estatales. Adentro recibió aplausos y gritos de apoyo, afuera ofensas.
64 jóvenes participaron en el primer Parlamento Juvenil LGBTIQ+ llevado a cabo en el Senado el jueves, donde se presentaron propuestas para mejorar la calidad de vida de esta comunidad.
Vivir sin miedo
Amanda es el alter ego femenino del joven Jesús Barraza, originario de Sinaloa. Desde hace cinco años es activista en la agenda política de la comunidad de la diversidad sexual y desde hace dos años comenzó a vestirse como drag queen en Culiacán, donde protagonizó la primera obra de teatro de este tipo. Señala que ser drag es ahora una subcultura que ha ido en crecimiento con importantes exponentes, una expresión artística, hombres se personifican de manera exagerada como mujeres independientemente de su identidad sexual.
Señala que vestirse y comportarse así les pone al mismo tiempo un tiro al blanco para sufrir actos violentos.
Este rechazo también viene desde la política, dijo, como del PAN y de personajes como el diputado federal Gabriel Quadri, quien ha realizado expresiones discriminatorias. “Salí del Senado, me fui caminando en drag, adentro pluralidad, afuera me empiezan a gritar cosas ‘maricón, tocino, joto’, así de contrastante es nuestro país”.







