Ciudad de México.- El mexicano Isaac del Toro arrancó 2026 con una exhibición de autoridad al conquistar el UAE Tour, carrera que no solo ganó, sino que dominó con determinación. Marcó el ritmo cuando quiso, endureció cada tramo clave y dejó claro que ya no es una promesa en formación, sino una figura consolidada dentro del pelotón internacional. Su desempeño obligó a rivales y especialistas a mirarlo como referencia del ciclismo actual.
Sin estar aún en su pico físico —etapa habitual al inicio del calendario— Del Toro fue capaz de seleccionar el grupo con viento en contra, imponerse en llegadas masivas y sentenciar en finales en alto. No aguardó fallos ajenos: generó las diferencias con potencia sostenida y lectura táctica. El más cercano en la general fue el italiano Antonio Tiberi, quien no escatimó elogios y lo calificó como “gran campeón”, incluso sugiriendo que podría alcanzar un nivel superior al de Tadej Pogacar, actual parámetro generacional del ciclismo.
La comparación no es menor. Medirse con quien convirtió la ofensiva constante en método de conquista implica una vara altísima. Sin embargo, el reconocimiento surge desde la experiencia directa: Tiberi ya había enfrentado al mexicano en el Giro 2025 y volvió a sentir su superioridad en Emiratos. El reto para Del Toro será sostener ese dominio en grandes vueltas de tres semanas, año tras año y bajo presión permanente. Si logra consolidarlo, la conversación dejará de ser proyección y se convertirá en confirmación de una era.







