Estados Unidos.- El jefe de la diplomacia iraní, Abbas Araghchi, rechazó cualquier posibilidad de negociación directa con Estados Unidos en el actual contexto de sanciones impuestas por el gobierno de Donald Trump. La política de «presión máxima», implementada desde su primer mandato, ha buscado debilitar económicamente a Irán mediante restricciones comerciales y aislamiento en la arena internacional, especialmente en lo relacionado con las ventas de petróleo.
Trump, tras su regreso al poder en enero, ha mostrado disposición para negociar sobre el programa nuclear iraní, pero al mismo tiempo ha reforzado las sanciones económicas. Ante este panorama, Araghchi enfatizó que su país no dialogará «bajo presión, amenaza o sanciones», descartando así cualquier acercamiento directo mientras persista esta estrategia.
El conflicto se remonta a 2018, cuando Estados Unidos abandonó el acuerdo nuclear internacional firmado en 2015, el cual permitía un alivio de sanciones a cambio de limitaciones en las actividades nucleares iraníes. La reciente postura de Teherán fue expuesta por Araghchi durante un encuentro con el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, reforzando su rechazo a cualquier diálogo en condiciones que consideren coercitivas.







