Teherán.- El presidente del Parlamento iraní y jefe del equipo negociador de Teherán, Mohamad Baqer Qalibaf, confirmó este domingo que la República Islámica mantendrá cerrado el estratégico estrecho de Ormuz de manera indefinida hasta que el Gobierno de Estados Unidos cumpla de forma íntegra con las siete condiciones estipuladas en el memorando de entendimiento de Islamabad. La postura oficial del régimen persa se da tras la recepción de una nueva propuesta diplomática enviada por Washington a través de mediadores cataríes con el propósito de poner fin al conflicto bélico que paraliza la navegación petrolera global en Oriente Medio.
Durante una sesión telemática de la Asamblea Consultiva Islámica, el líder parlamentario advirtió que la era de las exigencias unilaterales por parte de la administración estadounidense ha llegado a su fin y enfatizó que su país no cederá ante presiones económicas ni despliegues militares en la región. Qalibaf subrayó que las autoridades iraníes evaluarún las acciones reales de las fuerzas occidentales y no sus discursos ambiguos, afirmando que mantendrán la estrategia dual de combatir en el frente marítimo mientras sostienen canales abiertos de negociación diplomática.
El punto de quiebre en las conversaciones ocurre en un contexto de alta tensión militar marcado por el bloqueo naval de Estados Unidos y las represalias de Teherán contra embarcaciones comerciales en el paso de Ormuz. Para acceder a la liberación del tránsito en el estrecho y retomar las discusiones sobre su desarrollo nuclear, Irán exige el cese inmediato de las hostilidades en la región, la suspensión del cerco marítimo, la cancelación de las sanciones energéticas contra su industria petrolera y la liberación de los activos financieros internacionales congelados por el gobierno norteamericano.







