Michoacan.-  En un operativo sin precedentes en aguas del Pacífico mexicano, militares interceptaron un cargamento de 8.3 toneladas de drogas, el mayor decomiso realizado en el mar en la historia del país, informó la Secretaría de Marina (Semar). La droga fue hallada en seis embarcaciones menores al suroeste del puerto de Lázaro Cárdenas, Michoacán, resultando en la detención de 23 tripulantes.

«El personal naval aseguró 8,361 kilogramos de carga ilícita, lo que representa la mayor cantidad de droga asegurada en una operación marítima», detalló la Marina en un comunicado oficial. La operación, realizada «días atrás», involucró el uso de una unidad de superficie y un helicóptero.

Valor millonario y un golpe al narcotráfico

El decomiso incluye, además de la droga, 8,700 litros de combustible, lo que evidencia otro de los tráficos ilícitos controlados por los cárteles. Según la Semar, los efectos asegurados tienen un valor estimado de más de 2,099 millones de pesos (alrededor de 105 millones de dólares).

Esta operación es considerada «la más grande en materia de aseguramientos en la mar», aunque la Marina ha logrado decomisos de mayor magnitud en tierra, principalmente en los puertos del Pacífico, que son clave en el tráfico de estupefacientes.

Un operativo de alta complejidad

La Marina destacó que la operación fue especialmente compleja, ya que una de las embarcaciones involucradas era de tipo sumergible, lo que obligó a los elementos navales a realizar una «inserción aérea desde un helicóptero sobre la embarcación en pleno movimiento». Este tipo de vehículos sumergibles ha sido empleado en otras ocasiones por narcotraficantes para evitar la detección en alta mar.

El último gran decomiso en la misma zona tuvo lugar el pasado 23 de agosto, cuando las autoridades reportaron la incautación de 7.2 toneladas de droga en dos operaciones distintas.

Disputas en Michoacán y la lucha contra el narcotráfico

El estado de Michoacán, donde se realizó la incautación, es escenario de violentas disputas entre cárteles, en particular el cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y diversas células locales. Desde 2006, cuando el gobierno mexicano declaró la guerra contra el narcotráfico, el país ha registrado más de 450,000 asesinatos y cerca de 100,000 desapariciones, muchas relacionadas con la violencia del crimen organizado.

México sigue siendo una de las principales rutas del tráfico de drogas hacia Estados Unidos, lo que ha generado constantes enfrentamientos entre las autoridades y los distintos grupos criminales.