Nueva York.- En el Bronx, agentes federales llevaron a cabo un operativo que marcó el inicio de una serie de redadas migratorias en ciudades santuario de Estados Unidos. La operación, liderada por Kristi Noem, recién confirmada como secretaria de Seguridad Nacional, resultó en la detención de un migrante acusado de secuestro, asalto y robo. La imagen de Noem, con chaleco antibalas y rodeada de fuerzas del ICE y la DEA, difundida en redes sociales, desató controversia por su tono confrontativo y su impacto en las comunidades migrantes.
El mensaje de Noem, quien calificó al detenido como “basura de las calles”, fue respaldado por su subsecretaria Tricia McLaughlin, quien publicó fotos del operativo. Estas acciones reflejan un giro en las políticas migratorias del gobierno federal, alineándose con la promesa de Donald Trump de reforzar la seguridad nacional y priorizar la lucha contra la inmigración ilegal. En su comunicado, Noem afirmó que las redadas, que continuarán en tres ciudades por semana, son esenciales para asegurar la frontera sur y detectar amenazas terroristas.
Mientras tanto, las ciudades santuario, como Nueva York, se oponen a la colaboración con las agencias migratorias federales. Organizaciones proinmigrantes advierten sobre el miedo generalizado en barrios latinos, donde familias han sacado a sus hijos de las escuelas por temor a ser detenidos. A pesar de las garantías del alcalde Eric Adams, la desconfianza persiste, mientras los operativos federales avanzan hacia nuevas ciudades, como Aurora, Colorado. Con estas redadas, Noem inicia una ofensiva que promete redefinir el panorama migratorio y generar un debate nacional sobre inmigración y seguridad.







