Ciudad de México.- El Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) presentó una serie de cambios en sus políticas con el fin de facilitar el acceso a créditos hipotecarios, sobre todo para quienes perciben entre uno y dos salarios mínimos. Como parte del Programa de Vivienda para el Bienestar, se redujeron requisitos y puntos de evaluación, además de fijarse una nueva meta sexenal de 1.2 millones de viviendas, más del doble de lo proyectado inicialmente. Las casas, con superficie de 60 metros cuadrados y valor cercano a los 600 mil pesos, estarán ubicadas cerca de zonas laborales.
En 2025 ya se encuentran en proceso de entrega 4,387 hogares y para el próximo año se prevé avanzar con 250 mil más. Entre los beneficios adicionales destacan la suspensión de créditos impagables en Quintana Roo, la cancelación gratuita de hipotecas para derechohabientes que ya liquidaron su deuda y la simplificación en el acceso al Crédito Mejoravit, cuyos recursos se entregan directamente a los trabajadores. En la misma entidad, más de 26 mil personas han visto reducidas sus mensualidades y tasas de interés, mientras que 51 mil casos de liberación de escrituras se encuentran en regularización.
El programa también contempla a jubilados, trabajadores de bajos ingresos y personas sin seguridad social. El Fovissste tiene como meta edificar 100 mil viviendas para derechohabientes con ingresos de hasta 4 UMAs, además de otorgar beneficios a 149 mil jubilados con ajustes y condonaciones en pagos. En paralelo, se registraron más de 61 mil personas sin afiliación formal, la mayoría mujeres, con acceso a casi 21 mil viviendas distribuidas en 20 estados. El reto principal será sostener el ritmo de construcción para reducir el rezago habitacional y cumplir con el objetivo de 1.2 millones de hogares durante el sexenio.






