Ciudad de México.- Sin dejar fuera la posibilidad de una consulta popular en 2026, el Instituto Nacional Electoral contempló un fondo precautorio de más de tres mil millones de pesos, que solo se utilizará si dicho ejercicio se lleva a cabo.

Junto a ello, el Consejo General aprobó un presupuesto de siete mil 737 millones para el financiamiento de partidos políticos y un monto cercano a los 15 mil millones para proyectos institucionales, aún sujeto a ajustes finales por parte del organismo.

El debate sobre el dinero público destinado a los partidos no tardó en dividir posturas. Representantes como Víctor Hugo Sondón, del PAN, defendieron el esquema actual argumentando que evita la entrada de recursos ilícitos y garantiza condiciones equitativas.

Por su parte, desde el PRI, la diputada Marcela Guerra coincidió en que recortar estos fondos podría abrir la puerta a intereses ilegítimos, como el crimen organizado, corporaciones poderosas o influencias extranjeras que comprometan la legalidad de las elecciones.