Según datos de la AMDA (Asociación Mexicana de Distribuidores Automotores) será hasta el cierre del próximo año cuando posiblemente se normalice la disponibilidad de suministros para autos y a su vez se normalice el tiempo de entrega para el consumidor que actualmente es de dos a tres meses. Además entre la volatilidad en la manufactura y la inflación observada a nivel mundial es previsible que los vehículos sigan aumentando considerablemente de precio hasta 2024.

México tiene capacidad para producir hasta 5 millones de vehículos, principalmente SUV compactas, medianas y pickups. Sin embargo, solo una pequeña cantidad de estos vehículos se quedan para ser vendidos al interior del país, aproximadamente el 89% se exporta a otros países. El mercado mexicano ávido de modelos subcompactos económicos, tanto sedanes como SUV, se abastece de otros países que se han convertido en potencias productoras de este tipo de modelos.

En México, el volumen de venta está en aquellos modelos que están en un rango de precio de entre 300,000 y 400,000 pesos financiados a 48 meses en promedio. Según datos del INEGI al país llegan modelos de 25 países, cuatro de ellos han ganado terreno como fuentes de abastecimiento de autos para México como lo son: India, China, Brasil y Tailandia. Sin embargo solo la India ha aportado un 17% de las importaciones de vehículos y ahora es el principal proveedor para México.

De este país las marcas como Volkswagen, Kia y Hyundai traen modelos en alto volumen de la mano de marcas como el Vento, Seltos y el Grand i10. China, pese a no tener un acuerdo de libre comercio con México, es otro destino que ha ganado terreno. Tailandia no está dentro de los cinco mayores países proveedores, pero ya ocupa la sexta posición, cuando hace una década ni siquiera figuraba entre los primeros diez. Es un hecho que estos mercados han desplazado a otros, como Alemania o Canadá.