El Vaticano vivió este miércoles 7 de mayo el inicio del cónclave para elegir al nuevo Papa, tras el fallecimiento de Francisco I.
La primera votación, en la que participaron 133 cardenales de diferentes países, concluyó sin un acuerdo, como lo indicó el humo negro que salió por la chimenea de la Capilla Sixtina.

Ningún candidato alcanzó la mayoría necesaria de dos tercios de los votos, de acuerdo con esta señal, la cual fue observada por fieles y medios en la Plaza de San Pedro.
Este tradicional método de comunicación, conocido como la «fumata», se mantiene como símbolo del proceso de elección papal.

Será por la mañana del jueves cuando los cardenales, la mayoría de ellos designados por Jorge Mario Bergoglio, se desplacen desde la Casa Santa Marta, donde pernoctarán, hasta la Capilla Sixtina para comenzar una nueva ronda de votaciones y buscar elegir a un nuevo Papa.
El cónclave seguirá desarrollándose en estricto secreto, como lo dictan las normas del Vaticano.







