Saltillo.- Luego de no medir el fuerte impulso con el que se despalzaba entre el tráfico, un joven conductor perdió el control del volante tras intentar rebasar y su coche se proyectó hasta subir a la banqueta y estrellarse contra la barda de un negocio, quedando el auto totalmente destrozado pero con su dueño ileso.
Alrededor de las 11:00 de la noche, el infractor conducía un Pontiac G5 por el Periférico Luis Echeverría Álvarez, avanzando a exceso de velocidad y superando a los demás coches de manera temeraria, sufriendo el accidente al superar el cruce con el bulevar Jesús Valdez Sánchez.
El auto se desplazaba de norte a sur, pero al realizar una maniobra para cambiar de carril y rebasar, el impulso hizo que el vehículo sufriera un derrape y se proyectara a mano derecha hasta subir a la banqueta e impactar de lleno contra la pared exterior de un taller mecánico, causando dos sendos boquetes en la estructura.

Acto seguido, el coche siguió avanzando sin control por más de 100 metros hasta que quedó varado en los carriles de la calle lateral, obstruyendo la circulación, lo que movilizó a las autoridades de Tránsito Municipal para dar abanderamiento y desahogar el tráfico para evitar otro incidente.
Debido a la violencia con que sucedió el accidente, paramédicos de la Secretaría de Salud acudieron al lugar para valorar al responsable, pero éste se hallaba sin lesiones de consideración y no fue necesario su traslado hasta algún hospital, indicando las autoridades que tampoco presentaba aliento alcohólico.
El dueño del taller mecánico, que se encontraba junto a unos amigos cuando sucedió el choque, exigió que el infractor se hiciera cargo por los daños ocasionados, pero al no poder llegar a un arreglo en el lugar, el caso fue turnado ante el Ministerio Público de Asuntos Viales para que la autoridad ministerial deslinde responsabilidades.







