Tamaulipas.- Lo que se perfilaba como una jornada cotidiana en las instalaciones de la plaza comercial Altama, en el municipio de Tampico, estuvo a punto de convertirse en una tragedia cuando una menor de edad sufrió una obstrucción severa de las vías respiratorias al atragantarse con un caramelo. El incidente culminó con un desenlace favorable gracias a la oportuna y precisa intervención de un joven trabajador de la zona.
El momento de la emergencia fue registrado en video por testigos presenciales, volviéndose viral en plataformas digitales y generando el reconocimiento de la comunidad hacia la pronta reacción del auxiliador.
La rápida reacción de un vendedor evitó una tragedia familiar
De acuerdo con las versiones de los testigos que se encontraban en el centro comercial, la menor comenzó a asfixiarse tras ingerir el dulce, lo que provocó que el padre de la niña saliera de un establecimiento pidiendo auxilio de manera desesperada al percatarse de que su hija no podía respirar ni emitir sonidos.
Ante el llamado de alerta, un joven identificado por los presentes como Elián del Ángel, quien labora en el lugar, acudió de inmediato al auxilio de la familia. Sin vacilar, el trabajador procedió a aplicar de forma correcta la maniobra de Heimlich, logrando que la pequeña expulsara el objeto atorado y recuperara la respiración en cuestión de segundos, transformando la tensión en alivio para los presentes.
¿Cómo aplicar la maniobra de Heimlich en una emergencia por atragantamiento?
La maniobra de Heimlich es un procedimiento estándar de primeros auxilios diseñado para liberar las vías aéreas bloqueadas por un cuerpo extraño. Esta técnica consiste en ejercer presión abdominal directa sobre el diafragma para elevar la presión intratorácica y expulsar el elemento que obstruye el flujo de aire.
Especialistas en protección civil y servicios de salud recuerdan los pasos fundamentales para su ejecución en adultos y niños mayores:
- Confirmar que la víctima padece una obstrucción total (incapacidad para hablar, toser o respirar).
- Posicionarse detrás de la persona afectada y rodear su cintura con ambos brazos.
- Empuñar una mano y colocarla justo por encima del ombligo, debajo del esternón.
- Sujetar el puño con la otra mano de manera firme.
- Ejecutar presiones rápidas y continuas con un movimiento hacia adentro y hacia arriba hasta que el objeto sea desalojado.
En caso de que la persona afectada pierda el conocimiento, los protocolos médicos indican llamar de inmediato a los números de emergencia e iniciar labores de Reanimación Cardiopulmonar (RCP). El caso registrado en Tampico reitera la relevancia de que la ciudadanía cuente con capacitación básica en primeros auxilios para actuar de manera efectiva ante cualquier contingencia.







