Ciudad de México.- La moneda mexicana cerró la semana con una marcada caída, experimentando su peor desempeño desde mayo pasado. Aunque mostró cierta recuperación al cierre en $18.16 pesos por dólar, el jueves alcanzó un máximo de $18.27 pesos, nivel no visto en varios meses. Este retroceso se atribuye a un informe conjunto que indica un robustecimiento de la economía estadounidense, destacando los 9.6 millones de vacantes en su mercado laboral. Además, el fortalecimiento de los bonos del Tesoro a 10 y 30 años, alcanzando su nivel más alto según un informe de The Economist, también influyó en la depreciación del peso.

Expertos financieros habían anticipado que el aumento de posiciones en el mercado laboral de EE.UU. tendría repercusiones negativas para la fortaleza del peso mexicano. A pesar de las estimaciones del Banco de México, que proyectaban un dólar a $17.64 pesos a finales de 2023, las pérdidas superaron las expectativas. Las previsiones para 2024 sugieren que el dólar podría llegar a $18.77 pesos. En un contexto donde, en junio, expertos de bancos de México, EE.UU. y Europa señalaron que el peso no avanzaría más sin condiciones «extraordinarias» que lo llevaran a cotizar por debajo de $16 pesos.