Guatemala.- El Gobierno de Guatemala decretó un estado de sitio en todo el territorio nacional por un periodo de 30 días, tras una escalada de violencia originada por motines simultáneos en varios centros penitenciarios del país. Los disturbios, que incluyeron la toma de rehenes y ataques armados contra fuerzas de seguridad, dejaron un saldo de ocho personas muertas —siete agentes policiales y un integrante de una pandilla— además de varios heridos, lo que llevó a la activación de medidas extraordinarias de seguridad.
Las fuerzas del orden lograron recuperar el control de las cárceles donde se registraron los amotinamientos y liberar a los 46 custodios penitenciarios que habían sido retenidos por internos en al menos tres prisiones ubicadas en la periferia de la capital y en otras zonas del país. Durante los operativos fue detenido el principal líder de la pandilla Barrio 18, considerado un objetivo prioritario, hecho que precedió a una serie de ataques coordinados contra elementos policiales en Ciudad de Guatemala y áreas conurbadas.

Las autoridades informaron que el estado de sitio se enfocará en el combate al crimen organizado y las estructuras pandilleras, sin afectar de manera general la movilidad ciudadana ni las actividades cotidianas del sector público y privado. Asimismo, se confirmó que la suspensión de clases anunciada de manera preventiva no se extenderá más allá de un día. La pandilla Barrio 18, señalada como responsable de los hechos violentos, ha sido catalogada como organización terrorista tanto por Estados Unidos como por el Congreso guatemalteco, y su líder enfrenta condenas acumuladas que suman miles de años de prisión.







