México.- La consejera presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), Guadalupe Taddei Zavala, confirmó que el nuevo presidente o presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación será aquel o aquella que haya recibido el mayor número de votos ciudadanos, conforme lo establece el Artículo 94 constitucional.
“No hay lugar a dudas”, declaró Taddei, al ser cuestionada sobre el proceso de selección de quien encabezará el Máximo Tribunal del país tras las elecciones inéditas del pasado domingo.
El pronunciamiento se da luego de que la presidenta electa Claudia Sheinbaum mencionara que el INE podría tener un papel en la designación del titular de la Corte y sugiriera que había una preferencia hacia mujeres para dicho cargo.
De acuerdo con cifras oficiales, 10 millones 965 mil 137 personas participaron en la votación para elegir a los nueve nuevos ministros de la Suprema Corte, lo que representa apenas un 12.22% de la Lista Nominal, compuesta por 89 millones 723 mil 410 electores.
Los integrantes electos fueron ampliamente promovidos a través de volantes, acordeones y mensajes atribuidos al partido Morena y sus aliados, y fueron identificados por diversos analistas como abogados afines al movimiento de la Cuarta Transformación (4T), sin experiencia previa en el Poder Judicial.
Ninguno de los futuros ministros cuenta con trayectoria judicial formal, y su postulación ha sido atribuida al respaldo tanto del expresidente Andrés Manuel López Obrador como de la presidenta electa Claudia Sheinbaum.
Una Corte sin precedentes
La elección directa de ministros de la Suprema Corte marca un hito en la historia política y judicial de México. Sin embargo, la baja participación ciudadana, sumada a las críticas sobre la falta de independencia judicial y trayectoria profesional de los elegidos, ha generado preocupaciones entre especialistas y organizaciones civiles.
A pesar de ello, Taddei enfatizó que el proceso se llevó a cabo conforme al marco legal vigente y reiteró que el INE no tiene atribuciones para influir en la presidencia de la Corte, más allá de garantizar el conteo de los votos y la transparencia del proceso.







