Japón.- Un potente terremoto de magnitud inicial 7.1 sacudió la prefectura de Kumamoto, en la isla de Kyushu al sur de Japón, provocando el colapso de infraestructuras comerciales, descarrilamientos de trenes, incendios y decenas de personas heridas, según los primeros informes de las autoridades locales.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) reportó el movimiento de manera preliminar en 7.1, aunque posteriormente revisó a la baja la medición situándola en 6.8 grados. Por su parte, la Agencia Meteorológica de Japón (JMA) emitió de forma preventiva una alerta de tsunami para los mares de Ariake y Yatsushiro, en las costas occidentales de la región y tres prefecturas colindantes; la advertencia fue levantada por completo dos horas después tras confirmarse que el epicentro se ubicó en zona continental profunda.
El incidente de mayor gravedad se registró en la ciudad de Kashima, donde el segundo piso del centro comercial Aeon Mall colapsó por completo. La agencia de noticias Kyodo informó que el desplome del techo y las estructuras superiores fue precedido por una explosión dentro del complejo. La Agencia de Gestión de Incendios y Desastres confirmó el despliegue de brigadas de emergencia para rescatar a un número indeterminado de civiles que permanecen atrapados bajo los escombros.
Daños estructurales, incendios y colapso de transporte
La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, informó a través de un mensaje en la plataforma digital X el establecimiento inmediato de un grupo de trabajo interinstitucional en Tokio para coordinar la recopilación de datos, evaluar los daños materiales y dirigir el despliegue de las operaciones de rescate en la isla de Kyushu.
Takaichi confirmó ante los medios de comunicación la existencia de múltiples personas lesionadas y daños generalizados en tramos carreteros, puentes y edificaciones urbanas, así como apagones masivos e incendios residenciales derivados de cortocircuitos o fugas de gas. La mandataria exhortó a la ciudadanía a extremar precauciones con el uso de fuego en cocinas y ante la presencia de vidrios rotos.
En la ciudad de Yatsushiro, los servicios sanitarios reportaron una alta saturación; un solo hospital de la localidad registró el ingreso de al menos 40 personas con heridas causadas por caídas de objetos y estructuras. En la misma demarcación, un tren de pasajeros se descarriló y volcó en las inmediaciones de la estación ferroviaria local. Asimismo, las autoridades culturales informaron que los históricos muros de piedra del emblemático Castillo de Kumamoto sufrieron fracturas y desprendimientos considerables.
Suspensión de servicios y monitoreo de reactores nucleares
El sismo provocó la paralización total de la conectividad en el sur del archipiélago. Los operadores de la red ferroviaria suspendieron las corridas del tren bala Shinkansen y los servicios locales en toda la isla de Kyushu para realizar revisiones estructurales en las vías. En el ámbito aéreo, las autoridades aeroportuarias ordenaron el cierre indefinido de la pista del Aeropuerto de Aso Kumamoto debido a grietas superficiales, notificando en su portal oficial que no existen perspectivas a corto plazo para la reanudación de los vuelos.
Ante la vulnerabilidad energética de la región, la Autoridad Reguladora Nuclear de Japón emitió un reporte técnico urgente en el que confirmó que, tras las inspecciones automáticas de seguridad, no se detectaron anomalías ni variaciones en los sistemas de las tres centrales nucleares ubicadas en el perímetro de influencia sísmica. Por su parte, el Ministerio de Defensa ordenó el despegue de aeronaves de las Fuerzas de Autodefensa para realizar reconocimientos visuales aéreos sobre las zonas incomunicadas.
Shinji Kiyomoto, responsable de planeación de la JMA, advirtió en rueda de prensa que debido al carácter superficial del movimiento telúrico, la actividad sísmica subsidiaria continuará activa, por lo que instó a los residentes a mantenerse alertas ante la probabilidad de réplicas de alta intensidad durante los próximos dos o tres días. Este evento revivió el temor entre la población local, evocando el histórico terremoto que azotó a la misma prefectura en 2016, el cual dejó un saldo de más de 50 víctimas mortales y miles de damnificados.







