El cantante de corridos Gerardo Ortiz se declaró culpable de conspiración por violar la Ley Kingpin de Estados Unidos, al realizar negocios y ofrecer conciertos organizados por un promotor vinculado al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Según informes, Ortiz reconoció haber participado en al menos seis conciertos en México que fueron organizados por Jesús Pérez Alvear, alias «Chucho Pérez», un promotor designado por el Departamento del Tesoro de EE.UU. en 2018 por presuntamente lavar dinero para el CJNG.
La declaración de culpabilidad de Ortiz se produjo en el juicio contra Ángel del Villar, director ejecutivo de Del Records, y Luca Scalisi, director financiero de Del Entertainment, quienes están acusados de violar la Ley Kingpin al continuar realizando negocios con Pérez Alvear después de su designación como narcotraficante.
Se espera que Gerardo Ortiz testifique en el juicio contra Del Villar, proporcionando detalles sobre su conocimiento y participación en las transacciones financieras relacionadas con los conciertos organizados por Pérez Alvear.
Cabe destacar que, en junio de 2022, cuando se le cuestionó sobre la detención de sus exproductores, Ortiz negó tener vínculos con actividades delictivas, afirmando que estaba «muy lejos de eso» y centrado en su carrera musical.
La Ley Kingpin permite al Gobierno de Estados Unidos imponer sanciones a personas y entidades extranjeras involucradas en el tráfico internacional de narcóticos, prohibiendo a ciudadanos y empresas estadounidenses realizar negocios con ellas.






