El señor Marco Antonio Solís era un fiel trabajador, cada día se levantaba desde temprana hora para llevar el sustento a su hogar, sin embargo, de manera inesperada, tras un intenso día de labores uno de sus dedos del pie presentó un ámpula y, al acudir al Hospital General, los médicos decidieron amputárselo para no afectar su pie.

«Me salió un ámpula en mi dedo, y de ahí empezó a poner negro, y haz de cuenta que fui al general y me lo cortaron me mocharon el dedo, haz de cuenta que el dedo ya no tenía vida, pero yo sentía de aquí para abajo lo sentía y de aquí para arriba ya no sentía nada lo sentía duro y haz de cuenta que el Dr. me dijo que para ya no, que para que no me lastimara los demás dedos me iba a mochar ese», explicó Marco Antonio Solís a RCG.

El señor Marco es diabético y debido a la falta de recursos no podía tomar su medicamento de manera adecuada, lo que le trajo consecuencias negativas.

Ahora se desplaza en una silla, pero solicitó, a través de Fundación RCG, la donación de un par de muletas para facilitar su movilidad.

«Como yo soy diabético ya tengo 29 años con la azúcar y pues no me cuide, si me cuide, pero ya nomás me sentía bien y ya no tomaba el medicamento, como también estamos al día, pues no tenemos para el medicamento, y pues ahí empezó, mi dedo se me fue, y ahorita necesito las muletas porque voy al baño o tengo ganas de estar parado porque nomas estoy sentado», comentó el ciudadano.

Fundación RCG respondió a su llamado y le entregó un kit con material de curación, sin embargo, el señor Marco Solís, pide la ayuda de la comunidad para volver a estar de pie.

«Agradezco a RCG que haya traído esta ayuda y pues hay para la ciudadanía que quiere ayudar con las muletas se los agradeciera de corazón», dijo Marco Antonio.