Saltillo.- A las cinco de la mañana, la familia Peña se despertó abruptamente, la presión del agua hizo volar el medidor y se registró una fuga del vital líquido que parecía una cascada.
El agua salía a gran presión que el medidor fue botado y miles de litros de agua se fueron a la calle, al cordón cuneta y hacia alcantarillas o arroyos.

Rosa Peña Rivera, aseguró que desde el momento del problema se comunicó a la empresa Aguas de Saltillo y levantó el reporte, pasaron más de tres horas y nadie se presentó a evaluar y reparar el problema.
Rosa Peña y su esposo ya son adultos mayores, la angustia y el estrés se apoderó de ellos, al no saber cómo detener la fuga, intentaron sellarla con madera, pero la presión lo botaba.
Después de las nueve de la mañana se presentó el personal de AGSAL y reparó el medidor.







