México.- El proceso judicial contra el exgobernador de Chihuahua, César Duarte Jáquez, ha entrado en una fase de pausa indefinida. Un juez federal determinó que, si bien el proceso por el presunto lavado de casi 74 millones de pesos puede continuar, no podrá dictarse el auto de apertura a juicio oral hasta que se resuelva de fondo un amparo promovido por su defensa.
La resolución fue dictada por Daniel Marcelino Niño Jiménez, Juez Cuarto de Distrito en Materia Penal de Toluca, quien otorgó al exmandatario una suspensión definitiva en contra de su vinculación a proceso.
La medida judicial permite que la Fiscalía General de la República (FGR) y la defensa de Duarte continúen con las etapas previas del procedimiento, pero establece un «candado» legal en el punto crítico:
- Investigación complementaria: Continúa vigente el plazo de 6 meses (que vence el 9 de junio de 2026) para que ambas partes recaben pruebas.
- Etapa intermedia: El proceso podrá avanzar hasta la depuración de dichas pruebas.
- El freno: La suspensión impide específicamente que el juez decrete el inicio formal del juicio, manteniendo el caso en suspenso hasta que se determine si la vinculación a proceso inicial fue legal.
La acusación: Triangulación y empresas fachada
La FGR imputa a Duarte el lavado de $73,925,995 pesos entre 2011 y 2014. Según la investigación, estos recursos formaban parte de un desvío mayor de 96.6 millones de pesos del erario de Chihuahua.
El esquema de presunta corrupción:
- Origen: Transferencias a la Unión Ganadera Regional División del Norte y Financiera de la División del Norte, donde Duarte era accionista mayoritario.
- Triangulación: El 76% de los fondos habrían sido enviados a empresas como Pavimentos y Servicios de Parral, Acalá y Valles Baca Hermanos.
- Destino final: Los recursos habrían terminado en cuentas personales de su esposa, Bertha Olga Gómez Fong, y en propiedades del exgobernador como el rancho El Saucito de Balleza.







