Ciudad de México.- El inminente adiós de Kylian Mbappé al París Saint-Germain después de siete temporadas está lejos de ser una despedida amistosa. Lo que prometía ser un cierre memorable se ha visto ensombrecido por disputas económicas entre el jugador y el presidente del club, Nasser Al-Khelaïfi. A medida que el joven delantero parece encaminarse hacia el Real Madrid, las tensiones sobre salarios impagos han agriado aún más la separación.
A pesar de los gestos públicos de cordialidad entre Mbappé y Al-Khelaïfi, como abrazos tras victorias y ceremonias de premios, tras bastidores las negociaciones parecen estar en un punto álgido. Se revela que el PSG no ha cumplido con el pago del salario de abril de Mbappé, lo que genera especulaciones sobre un posible desacuerdo sobre las condiciones financieras de su salida.
Las divergencias se intensifican con la revelación de que el PSG retuvo el salario de abril y una prima, ascendiendo a cerca de 80 millones de euros. Estas tensiones resurgen tras un aparente acuerdo a principios de año, cuando se anunció que Mbappé había renunciado a una parte de sus primas en virtud de un acuerdo previo con el club. Sin embargo, el panorama económico se ha vuelto turbio, eclipsando el legado deportivo de Mbappé en el PSG y dejando un sabor agridulce en su última temporada en París.







