México.- Tras la reciente captura del contralmirante Fernando Farías Laguna en la provincia de Palermo, Buenos Aires, la Fiscalía General de la República (FGR) ha destapado una compleja red de lavado de dinero que involucra seguros de vida, inmuebles y vehículos de lujo. De acuerdo con las investigaciones, el mando naval habría utilizado un método de «estratificación» financiera para blanquear millones de pesos, presuntamente vinculados al robo de hidrocarburos.

Este caso se suma al proceso de su hermano, el vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna, quien se encuentra recluido en el penal de máxima seguridad de El Altiplano desde septiembre de 2025.

El «truco» de los seguros de vida
La investigación de la FGR destaca una operación inusual reportada por la institución Grupo Nacional Provincial (GNP). El 28 de septiembre de 2021, el contralmirante realizó una aportación a su póliza de seguro de vida por un monto de 11 millones 135 mil 981 pesos.

  • Alerta Financiera: La institución señaló que dicha suma no era congruente con los ingresos manifestados por el marino, superando por mucho su perfil transaccional histórico.
  • El Método de Lavado: Según los documentos ministeriales, el esquema consistía en dos etapas:
  • Colocación: Se ingresan altas cantidades de recursos ilícitos en la compra de seguros de vida.
  • Estratificación: Se solicita la cancelación del seguro o el retiro de fondos. Aunque esto implique una penalización, el dinero regresa al beneficiario mediante transferencias o cheques, transformado en recursos aparentemente «limpios».

Entre 2020 y 2024, Farías Laguna realizó retiros de seguros y primas por un total de 17 millones 812 mil 635 pesos, de los cuales 17.5 millones se movieron tan solo en el ejercicio de 2023.

Compras de lujo y pagos atípicos
El expediente también pone bajo la lupa la adquisición de vehículos. El 13 de marzo de 2020, la institución FC Financial reportó un comportamiento alertador:

El vehículo: Un Jeep Wrangler Unlimited Sahara modelo 2020.

La irregularidad: A pesar de haber obtenido un crédito simple, el contralmirante realizó un pago anticipado en efectivo de 378 mil 273 pesos (el 84% del total) apenas dos meses después de la compra.

Este tipo de pagos acelerados en efectivo es considerado por las autoridades como un indicador clave de actividades de lavado de dinero, al intentar deshacerse de efectivo de procedencia desconocida.