Ciudad de México.- La seguridad en los festivales de música en México se ha vuelto un tema crítico tras el accidente ocurrido en el festival Axe Ceremonia, donde dos fotoperiodistas perdieron la vida por el desplome de una estructura metálica. La polémica se intensificó con el Festival Vaivén 2025, que colocó un cartel en su acceso principal deslindando a los organizadores de cualquier accidente o lesión dentro del recinto, medida que generó fuertes críticas en redes sociales. El aviso, exhibido en Jardines de México, Morelos, afirmaba que los organizadores quedaban “deslindados de cualquier accidente o lesión ocurrida durante el evento, ya fuera causada por terceros o por omisión”.

El antecedente trágico del Axe Ceremonia abrió un debate nacional sobre la responsabilidad de los promotores y los protocolos de seguridad en eventos masivos. En aquel festival, los fotógrafos Berenice y Miguel fallecieron tras el colapso de una grúa elevada debido a fuertes vientos, lo que desató indignación pública y cuestionamientos hacia empresas como Eco Live y OCESA. En este contexto, el mensaje del Festival Vaivén fue percibido como una medida preventiva, aunque su formulación fue considerada por muchos como una renuncia anticipada a la responsabilidad legal.

Expertos en derecho y protección civil señalan que ningún organizador puede evadir su obligación de garantizar la seguridad de los asistentes, y que los “avisos de deslinde” no eximen de responsabilidad ante negligencias o fallas estructurales. La controversia del Vaivén 2025 subraya la necesidad de reforzar los protocolos de seguridad en los festivales y recuperar la confianza del público, recordando que los derechos a la vida, integridad y protección son irrenunciables. Mientras la industria enfrenta presión para prevenir futuros accidentes, los asistentes demandan transparencia y cumplimiento estricto de las normas de protección civil.