México.- Tras la captura en Venezuela de la presunta feminicida Erika “N”, el caso del asesinato de la exreina de belleza Carolina Flores Gómez ha dado un vuelco significativo. Familiares de la víctima han revelado una nueva hipótesis que apunta a que el ataque no fue solo un arrebato de odio personal, sino un plan orquestado para apoderarse de una millonaria herencia que la modelo recibió recientemente.

De acuerdo con declaraciones de los tíos de la víctima, Carolina habría sido beneficiaria de una indemnización tras la muerte de su padre, cuya cifra podría superar los dos millones de dólares, factor que la familia considera el verdadero detonante de la tragedia.

Sospechas de un plan familiar
La narrativa de los familiares no solo se limita a la suegra, Erika “N”, sino que extiende la sospecha hacia el esposo de Carolina. Los puntos clave que han puesto bajo la lupa al círculo cercano son:

  • Comportamiento inusual: Los familiares califican como «extraña» la actitud del esposo tras el crimen, señalando que su reacción no corresponde al duelo de una pérdida de esta naturaleza.
  • Video en redes: Una grabación difundida recientemente muestra la reacción del cónyuge momentos después de la agresión; para la familia, este material sugiere un posible conocimiento previo o participación pasiva en los hechos.
  • El destino del dinero: La madre de Carolina ha manifestado su firme intención de que la herencia sea entregada íntegramente al hijo de la víctima, de tan solo ocho meses, para asegurar su futuro.

La lucha por la administración de los bienes
A pesar de la voluntad de la madre de la víctima, el destino legal de los dos millones de dólares permanece en la incertidumbre. El conflicto ahora radica en quién administrará dichos recursos, especialmente mientras el esposo sigue bajo el escrutinio de la opinión pública y la suegra aguarda su proceso judicial.

Hasta el momento, la Fiscalía General de Justicia no ha confirmado de manera oficial que el móvil económico sea una línea de investigación formal, manteniendo a Erika “N” como la única imputada directa por el feminicidio captado en video.