Ciudad de México.- El entorno de Miss Universo atraviesa un periodo de tensión luego de que la figura de Fátima Bosch se separara gradualmente de la situación que enfrenta Raúl Rocha Cantú, presidente y copropietario de la organización, quien pasó de ser investigado por presunto tráfico de armas y combustible a testigo protegido en una indagatoria federal revelada el 26 de noviembre. Este escenario se suma al altercado que la modelo mexicana sostuvo días antes de la final con un directivo de la marca en Asia, un episodio que generó especulaciones sobre su autenticidad dentro del certamen.
El certamen también enfrenta cuestionamientos sobre la legitimidad de la elección de Bosch, luego de que un exjurado renunciara al señalar irregularidades y un posible conflicto de intereses, lo que abrió la puerta a demandas en Estados Unidos y exigencias de revisar los resultados. Mientras tanto, la Miss Universo ha mantenido actividad constante en redes sociales sin pronunciarse sobre la situación que atraviesa la organización, enfocándose únicamente en defender su triunfo, atender sus primeras actividades oficiales y denunciar la suplantación de identidad en plataformas digitales.
A la par de estas controversias, versiones periodísticas han planteado que la disputa pública con un directivo asiático pudo haber sido una estrategia para generar visibilidad, mientras que otras fuentes sugieren la posibilidad de que Bosch renuncie al título. El panorama se complica con la investigación en curso contra la presidencia de la organización y la inestabilidad interna derivada de procesos penales en México y Tailandia. Hasta ahora, ni la Miss Universo ni la organización han dado respuestas frente a los señalamientos que cuestionan la operación del certamen y su reciente coronación.







