Ciudad de México.- Un informe de Human Rights Watch (HRW) advierte que el 83% de los homicidios dolosos investigados por las fiscalías estatales en México no logran judicializarse ni identificar a un sospechoso. De cada cinco casos, en menos de uno se abre una causa penal ante un juez, lo que refleja un grave problema en la resolución de estos delitos. Entre 2010 y 2022, se iniciaron cerca de 300 mil investigaciones por homicidio doloso, pero solo en 51 mil casos, equivalente al 17%, se logró identificar formalmente a un sospechoso.

HRW califica esta cifra como “tremendamente baja” y destaca que la mayoría de las investigaciones no avanzan más allá de la etapa inicial. En 2022, las fiscalías abrieron 28 mil 700 expedientes por homicidio doloso —sin contar feminicidios—, pero solo en 5 mil 300 casos, el 18%, se presentó una causa penal. El informe señala que, aunque se inician carpetas de investigación con datos recabados en la escena del crimen, rara vez se identifica a un responsable, se solicita una orden de aprehensión o se presenta una imputación formal.

Entre los principales obstáculos, HRW identifica la falta de investigadores, fiscales y peritos capacitados, además de la escasez de materiales y recursos básicos para estudios forenses. También menciona sistemas burocráticos excesivamente formales que retrasan la coordinación de las indagatorias y la toma de medidas fundamentales en el seguimiento de los casos, lo que impide el esclarecimiento de los homicidios y deja en la impunidad a la mayoría de los responsables.