Estados Unidos.- El mundo del espectáculo se viste de luto tras confirmarse el fallecimiento de Robert Carradine, a los 71 años. El actor, recordado por su icónico papel como Sam McGuire en la serie juvenil Lizzie McGuire, se quitó la vida según informó el portal especializado Deadline. La noticia ha conmocionado no solo a sus seguidores, sino también a la dinastía artística Carradine, que ha decidido hablar abiertamente sobre la causa de su muerte para romper el estigma de las enfermedades mentales.
A través de un comunicado oficial difundido este lunes 23 de febrero de 2026, su familia describió a Robert como un «faro de luz» que enfrentó una lucha privada y constante durante casi dos décadas.
«Estamos desconsolados por la pérdida de esta hermosa alma y queremos reconocer la valiente lucha de Bobby contra el trastorno bipolar», expresaron sus seres queridos, enfatizando que esperan que su experiencia anime a otros a buscar ayuda.
Su hermano mayor, el también reconocido actor Keith Carradine, fue contundente al respecto: “Queremos que la gente lo sepa. No hay nada de qué avergonzarse. Fue una enfermedad que lo venció, y quiero celebrar su lucha contra ella”.
El legado del «Padre de Lizzie McGuire»
Nacido en 1954 en el seno de una de las familias más influyentes del cine estadounidense —hijo de John Carradine y hermano de David y Keith—, Robert forjó una carrera sólida que abarcó géneros muy diversos.
- Inicios con leyendas: Debutó en 1972 junto a John Wayne en The Cowboys.
- Cine de culto: Participó en clásicos como Mean Streets de Martin Scorsese, Coming Home y la comedia de culto Revenge of the Nerds.
- Icono televisivo: Se ganó el cariño de una generación como el padre comprensivo y pragmático de Hilary Duff en la exitosa serie de Disney Channel.
El elenco de Lizzie McGuire manifestó su profundo pesar a través de redes sociales. Hilary Duff recordó con nostalgia la calidez que Carradine aportaba al set: “Había tanta calidez en la familia McGuire… estoy profundamente triste de saber que Bobby estaba sufriendo”.
Por su parte, Jake Thomas, quien interpretó a su hijo Matt, destacó su faceta más personal: “Era una de las personas más geniales que podrías conocer. Divertido, pragmático, a veces irritable y siempre excéntrico. Era parte de mi familia”.






