Roberto Diego Ortega,  destacado poeta, ensayista, traductor y editor, falleció a los 68 años de edad tras enfrentar un mal durante el último mes. El legado de Roberto Diego es significativo en el ámbito del periodismo y la cultura en México.
Ortega, quien estudió periodismo en la UNAM y formó parte del taller de Poesía Sintética, dedicó su vida a su pasión por la poesía, la traducción y el fomento de diversos suplementos culturales. 

Como director del suplemento «El Cultural» en el diario «La Razón», Roberto Diego Ortega desplegó una visión única al conjugar periodismo, cultura y literatura. Durante ocho años, bajo su dirección, este suplemento se convirtió en un espacio donde los lectores encontraban entrevistas con figuras clave de la cultura, análisis de obras y temas culturales contemporáneos.
«El Bob se ha ido, ya no estará para todos», compartió su viuda en una red social al anunciar su partida. Roberto Diego Ortega fue reconocido por su carácter amable y generoso, además de su dedicación a cada proyecto, ya fuera como editor o traductor.

Su contribución a la cultura se extendió más allá de las páginas impresas. Como traductor al español, trajo obras de autores como Graham Greene, Anthony Burgess, Julian Barnes y Harold Bloom a la audiencia hispanohablante. También participó en la reseña de libros y antologías.
Amigos y colegas expresaron sus condolencias y reconocieron su legado en las redes sociales, recordándolo como un editor incansable, un poeta excepcional y un ser humano generoso.
La editora del suplemento «El Cultural», Julia Santibáñez, destacó su curiosidad insaciable y su capacidad para mantenerse actualizado en diversas áreas. Su visión y enfoque lúcido dejaron una huella duradera en la escena cultural de México.

Con la partida de Roberto Diego Ortega, el mundo literario y periodístico pierde a una figura influyente que contribuyó de manera significativa al enriquecimiento de la cultura y el pensamiento en el país.