Málaga.- El mundo de la moda y el deporte en España se ha visto sacudido por la inesperada partida de Cristina Pérez Galcenco, una de las figuras con mayor proyección internacional del país. La joven de 21 años fue hallada sin vida el pasado martes 3 de febrero en su residencia de Caleta de Vélez, en la provincia de Málaga.

Tras la conmoción inicial, las investigaciones de la Guardia Civil y los informes forenses preliminares han sido concluyentes: la muerte se debió a causas naturales. Las autoridades descartaron cualquier indicio de violencia o intervención de terceros, confirmando que se trató de un fallecimiento repentino que ha dejado devastada a su familia y al sector del diseño europeo.

Hija de una pareja ligada al éxito, Cristina llevaba el talento en sus genes. Su padre, Nacho Pérez, es una figura histórica del Sporting de Gijón, mientras que su madre, la exmodelo moldava Tatiana Galcenco, fue su guía en la industria del modelaje.

A pesar de su juventud, Cristina no era una promesa, sino una realidad en las capitales de la moda. Desde su debut a los 14 años en la Pasarela Campoamor de Oviedo, su carrera fue meteórica:

Desfiló y protagonizó campañas para gigantes como Versace y Louis Vuitton. Era un rostro recurrente en las semanas de la moda de París, Milán, Madrid y Londres.

Versatilidad: Trabajó con firmas comerciales como Stradivarius y colaboró estrechamente con estilistas de renombre como Manuel Mon.