Nueva York.- Un cohete de la empresa aeroespacial SpaceX explotó la noche del miércoles durante pruebas de ignición en tierra, preparatorias para un próximo lanzamiento. A pesar de la impactante detonación, el magnate multimillonario y propietario de SpaceX, Elon Musk, restó importancia al incidente, calificándolo como «solo un rasguño».
La explosión ocurrió alrededor de las 23:00 horas de Texas, desde la StarBase, el puerto espacial de la compañía para el desarrollo y producción de sus cohetes ‘Starship’. Las pruebas estaban siendo retransmitidas en directo a través de varias plataformas, incluyendo ‘NSF-NasaSpaceflight.com’, un sitio especializado en misiones espaciales.
SpaceX confirmó la «grave anomalía» a través de su cuenta oficial en X, red social también propiedad de Musk. La empresa aseguró que se mantuvo una zona de seguridad despejada alrededor del sitio durante toda la operación y que todo el personal se encuentra a salvo. Además, precisó que su personal trabaja «activamente» para asegurar el área en colaboración con las autoridades locales, y afirmó que no existen riesgos para los residentes de las comunidades aledañas, haciendo un llamado a no acercarse a la zona.
Este incidente se suma a una serie de percances que ha sufrido el cohete Starship, con el que la compañía de Musk pretende llegar a Marte. El más reciente fue el pasado 27 de mayo, cuando la nave logró alcanzar la órbita terrestre tras un lanzamiento de prueba, pero se rompió y cayó al océano tras perder combustible en lo que fue su noveno vuelo de prueba.







