Ciudad de México.- Padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa aceptaron de manera preliminar el informe de la Comisión para la Verdad y la Justicia (Covaj), pero aclararon que no dejarán la lucha hasta que les presenten pruebas científicas contundentes del caso y exigieron la presentación con vida de sus hijos.

“Hasta que no se demuestre científicamente lo contrario, queremos la presentación con vida de nuestros hijos”, expresó Hilda Legideño Vargas, madre de Jorge Antonio Tizapa Legideño, uno de los normalistas.

Al leer el posicionamiento en el Hemiciclo a Juárez, al que llegaron en marcha desde el Ángel de la Independencia, la madre dijo que reconocen que la desaparición de sus hijos fue un crimen de Estado, ya que en ella participaron varias autoridades estatales y municipales, lo que es significativo.

Las madres y los padres necesitamos prueba científica indubitable del destino de nuestros hijos. No podemos irnos a casa con indicios preliminares que no aclaran a cabalidad dónde están y qué pasó con ellos

Hilda Legideño, Madre de normalista

“Es visible la participación de autoridades de al menos cuatro municipios aledaños a Iguala, Policía Federal y elementos del Batallón 27 y 48, que deben ser investigados y sancionados”, destacó.

Además, sostuvo que el paradero y destino de los normalistas no está esclarecido, aunque existen pruebas técnicas preliminares que deben ser estudiadas bajo el máximo rigor científico.

“Las madres y los padres necesitamos prueba científica indubitable del destino de nuestros hijos. No podemos irnos a casa con indicios preliminares que no aclaran a cabalidad dónde están y qué pasó con ellos”, dijo.

Asimismo, señaló que la detención del extitular de la Procuraduría General de la República (PGR), Jesús Murillo Karam, representa un avance en el camino a la justicia, pues condujo una investigación turbia, irregular y plagada de tortura, así como manipulación y siembra de pruebas, construyendo una mentira que impidió saber el paradero de los jóvenes.

“De haberse explorado otras líneas de investigación a escasos días de la desaparición, el éxito del paradero pudo ser más objetivo; sin embargo, su acción inhumana lo impidió, por ello es importante no dejar impune su actuación legal”, añadió.

Aseguró que los padres seguirán en la exigencia de la presentación con vida de los estudiantes, pues no pueden claudicar la lucha hasta que no tengan pruebas de su paradero, y aunque sea doloroso saber su destino, si no es con vida, aceptarían, siempre y cuando haya pruebas científicas de ello; solo de esa forma se irán a sus casas a llorarles y vivir su duelo: “a la fecha no tenemos estas pruebas, por eso, la exigencia y la lucha siguen”.

Finalmente sostuvo que el informe del Gobierno federal abre nuevas rutas de investigación, búsqueda y acción penal de las autoridades que deben seguir: “llamamos a la sociedad para que el caso no se olvide y quede en la impunidad, pues a esta generación le toca luchar para que actos como este no se repitan”.

Consultado al inicio de la movilización, el abogado de los padres, Vidulfo Rosales, aseguró que es significativo que el Gobierno federal diga que fue un crimen de Estado, ya que no es una cosa menor, pues le da dinamismo al caso, pero espera que no se quede en un tema de declaraciones.

“Para nosotros es positivo y significativo que se reconozca que fue un crimen de Estado, pues no es una cosa menor ya que esa caracterización se ha obtenido a través de sentencias de tribunales internacionales, por ello que el Gobierno lo asuma es relevante. Informes hemos tenido varios, pero ojalá que éste sirva para hacer acciones puntuales y no sólo sea una declaración más”, agregó.

Mientras que Melitón Ortega, vocero de los padres, mencionó que no tenían conocimiento de los seis estudiantes que aún permanecieron con vida días después del 26 de septiembre de 2014, como lo informó el subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración, Alejandro Encinas, pues es información nueva para ellos.?