Nueva York, Estados Unidos – El jefe antinarcóticos del Departamento de Estado de Estados Unidos, Todd Robinson, reveló este martes que Colombia y Ecuador se han sumado a la lista de países involucrados en la producción y tráfico de fentanilo, uniéndose a México en esta peligrosa cadena de suministro. Robinson hizo estas declaraciones durante su participación en un evento de la coalición global contra las drogas sintéticas, organizado por Estados Unidos en el marco de la Asamblea General de la ONU.
Según Robinson, aunque México sigue siendo el principal puerto de entrada del fentanilo a Estados Unidos, la cadena de producción de este mortal opioide sintético comienza en China, donde se comercializan productos químicos utilizados en su elaboración. Estos precursores químicos son posteriormente enviados a América, principalmente a los cárteles mexicanos, quienes se encargan de elaborar el fentanilo y transportarlo a territorio estadounidense.
El jefe antinarcóticos destacó que la expansión de la producción y tráfico de fentanilo a países como Colombia y Ecuador representa un desafío adicional en los esfuerzos de Estados Unidos por combatir esta amenaza. Además, mencionó la existencia de suministradores en Asia que también contribuyen a la problemática.
En relación al nuevo plan antidrogas presentado por el presidente colombiano, Gustavo Petro, Robinson señaló que Estados Unidos está «analizando» la propuesta. El plan busca cambiar el enfoque de persecución de los pequeños cultivadores de hoja de coca y centrarse en desmantelar las organizaciones del narcotráfico. Robinson opinó que el Gobierno colombiano no ha abandonado las erradicaciones de cultivos, a pesar de que las plantaciones han alcanzado cifras récord, según la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).
No obstante, Robinson admitió que tanto Estados Unidos como Colombia tienen margen para mejorar en cuanto a incautaciones de drogas y subrayó el interés de ambos países en proporcionar mayor seguridad a las zonas rurales de Colombia.
La detección de la participación de Colombia y Ecuador en la producción y tráfico de fentanilo subraya la complejidad de la lucha contra esta droga sintética altamente letal y la necesidad de una cooperación internacional continua para abordar este grave problema de salud pública y seguridad.







