México.- Las negociaciones virtuales para la continuidad del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) tomaron un rumbo inesperado este miércoles, amenazando la estabilidad económica de la región. El representante comercial de la administración de Donald Trump, Jamieson Greer, adelantó en declaraciones a Bloomberg que la propuesta oficial de la Casa Blanca consiste en implementar revisiones anuales del pacto para decidir su renovación, una medida que sepulta la certidumbre a largo plazo que blindaba el acuerdo original.

Bajo este nuevo esquema, el tratado trilateral seguirá vigente durante otra década, siempre y cuando ninguno de los tres países decida retirarse en la evaluación que se ejecutará año con año. Esta postura termina con la confianza de los sectores empresariales en la solidez del mercado norteamericano, abriendo la puerta a constantes modificaciones sujetas a circunstancias geopolíticas imprevisibles.

Choque de narrativas: Sheinbaum buscaba vigencia hasta 2036
La contrapropuesta estadounidense choca de frente con las expectativas que mantenía el gobierno federal mexicano. Apenas este miércoles, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, había asegurado a la opinión pública que el tratado mantendría su vigencia integral hasta el año 2036, reiterando el deseo del país de extender por otros 16 años la zona de libre comercio que une a las tres naciones desde hace 32 años.

Por su parte, desde Ottawa, el primer ministro de Canadá, Mark Carney, ya había enfriado las expectativas de una resolución inmediata durante la jornada del martes. “No espero ningún drama mañana. No estoy buscando mi bolígrafo”, afirmó Carney ante periodistas, anticipando que la firma de una extensión automática no estaba en la agenda canadiense.

El T-MEC, que entró en vigor el 1 de julio de 2020 en sustitución del antiguo TLCAN, se encuentra en un proceso de revisión crucial donde los ministros de Comercio —Jamieson Greer por Estados Unidos, el secretario de Economía Marcelo Ebrard por México, y el ministro de Comercio Dominic LeBlanc por Canadá— buscan conciliar agendas ante la abierta presión de Donald Trump por regresar las cadenas de manufactura a suelo estadounidense.

La estrategia de la Casa Blanca se da en un contexto de alta presión arancelaria impuesta por Trump, quien mantiene tasas del 25% a los automóviles de origen mexicano y canadiense, 50% a los metales y 10% a la madera. Pese a que el mandatario calificó en 2020 al T-MEC como «el mejor acuerdo jamás logrado», su actual secretario de Comercio, Jamieson Greer, manifestó que se requiere más tiempo para solucionar las «fallas» del pacto, programando una nueva ronda de negociaciones exclusivas con México para la semana del 20 de julio, mientras que las mesas formales con Canadá aún no han iniciado.