Desde una temprana edad se nos enseña a pensar que aquello que se nos enseña son ya hechos probados, y cuestionarlos o descubrir que no es así puede ser inquietante, descabellado o inclusive una locura para la mayoría, ya que resulta más fácil para nuestra mente el no cuestionarnos todo lo que nos rodea de manera constante.
¿Sería negativo desconfiar de la ciencia?

Al contrario.
Cuestionar los hechos establecidos es en realidad el corazón del método científico.
Los errores forman parte fundamental del proceso científico, al fin y al cabo, no podemos acertar sin errar. Es muy difícil hacer un descubrimiento y aunque se logre, nunca es el final del camino. Los resultados deben replicarse en otros laboratorios y por distintos investigadores antes de darlos por válidos.
Piensa en todo el proceso como un sistema gigante de controles y contrapesos basado en información en bruto extraída de experimentos u observaciones de la naturaleza.
Esos experimentos y observaciones conducen a la formulación de una hipótesis que luego pasa por un riguroso proceso de verificación por parte de otros científicos.
A veces, el método científico consiste en realizar experimentos innovadores en el momento y lugar adecuado para probar teorías. La incertidumbre es parte del proceso científico. Y es, de hecho, la razón fundamental por la que el progreso es posible.
La ciencia comete errores para progresar

Todo lo que creemos conocer, crear y comprender en el campo de la ciencia es prácticamente incorrecto. Ya sea porque esté mal, sea insuficiente o esté incompleto, ya que nunca dejaremos de descubrir cosas nuevas. Porque una teoría posterior englobará y digerirá a las anteriores, o porque un posterior descubrimiento desmoronará la lógica de cualquier hipótesis antes plasmada.
Todo lo que se avanza o descubre en ciencia será sobrescrito; todo lo que creemos saber sobre el universo, es menos de lo que el universo es, y posteriormente científicos trabajarán en base a descubrimientos e hipótesis en demostrar que es así.
Si nos detenemos a analizar, toda la ciencia es un error, tal y como debe ser, porque lo contrario sería detener su avance o su crecimiento y todo por la pereza o egocentrismo de sentir que lo conocemos todo. A lo más que puede aspirar quien se dedica a la ciencia es a cometer errores constantemente, ya que nos permiten tanto construir como desechar hipótesis.
Eso sí, si esa persona es ambiciosa sus errores serán interesantes. A lo más que puede aspirar un científico es a cometer errores interesantes.
La ciencia en la producción de vacunas

¿Cómo se desarrollan las vacunas?
Cada vacuna debe pasar pruebas amplias y rigurosas que garantizan su seguridad antes de introducirla en un programa nacional de vacunación.
Cada vacuna en desarrollo debe someterse a investigaciones y evaluaciones destinadas a identificar los antígenos que se deberían utilizar para generar una respuesta inmunitaria.
Esa fase preclínica se realiza sin pruebas en seres humanos. Una vacuna experimental se prueba inicialmente en animales, con el fin de evaluar su seguridad y sus posibilidades para prevenir la enfermedad.
Si la vacuna provoca una respuesta inmunitaria, se la prueba en ensayos clínicos con seres humanos.







