México.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó que un cambio de signo político en el poder es un escenario poco probable en el corto plazo. Durante sus declaraciones más recientes, la mandataria sostuvo que el respaldo al proyecto de la «Cuarta Transformación» no es una cuestión de percepción ideológica, sino un fenómeno respaldado por indicadores medibles y una mejora tangible en las condiciones de vida de la ciudadanía.
“No es solo una percepción, hay mediciones que lo respaldan”, indicó Sheinbaum, haciendo referencia a diversas encuestas de opinión pública que reflejan una evaluación favorable sobre el rumbo que lleva el país.
En un análisis profundo sobre la situación económica, la presidenta reconoció que México navega en un entorno internacional complejo. Mencionó que, tras el impacto de la pandemia heredado de la administración de Andrés Manuel López Obrador, el país enfrenta hoy nuevas tensiones derivadas de las políticas comerciales de Donald Trump.
Factores de presión externa:
- Ajustes arancelarios: Las políticas impulsadas desde Washington que desafían la integración comercial.
- Desaceleración en EE. UU.: La caída en la demanda del principal socio comercial de México.
- Inflación climática: El reconocimiento de aumentos recientes en productos básicos como el jitomate y el limón, derivados de fenómenos meteorológicos y no de falta de control macroeconómico.
A pesar de los vientos en contra, la mandataria aseguró que la economía nacional mantiene un peso sólido y una inflación controlada. Para garantizar el dinamismo en circunstancias adversas, Sheinbaum destacó que su administración está impulsando estrategias de inversión pública y privada, mediante esquemas mixtos que buscan fortalecer la infraestructura y el desarrollo nacional.
“Se están impulsando medidas que permitan continuar con el crecimiento, incluso en circunstancias adversas”, señaló la presidenta, subrayando que estos mecanismos son clave para mantener la confianza de los sectores productivos.







