Cuando vemos la posición del presidente López Obrador frente a Joe Biden, creemos “ muy mal, Estados Unidos debe ser prioridad en la relación con nuestro país “.
Es más, hasta llegamos a decir “ no nos darán más vacunas para el covid y subirán el precio del dólar”.
Esas reflexiones populares son ciertas, pero, creo cada que veo o escucho a AMLO, que la tirada va por otro lado.
A la 4T no le interesa la relación cordial con Biden, sí le interesaba con Trump, y no le interesa correr riesgos.
Los intereses populistas del presidente López Obrador están con los populistas: Venezuela, Cuba, Nicaragua y China, los enemigos de Estados Unidos.
A nuestro AMLO no le interesa que dependamos en alimentos de Estados Unidos, ni que ese gobierno tenga información de que protege al cártel de Sinaloa, ni las inversiones de ese y otros países que generan empleos, ni las vacunas contra el covid, ni el comercio, las remesas sí, porque no le cuestan esfuerzo.
Al contrario. A López Obrador le interesa sólo la política y hacerle mala imagen –más de la que ya tiene–, al gobierno estadounidense.
De ahí, enviar a una ola masiva de unos 15 mil haitianos por la frontera de Coahuila-Acuña, para crearle problemas sociales, de salud y económicos a sus enemigos políticos: el gobernador Riquelme y el presidente Biden.
López Obrador ya es aliado político de Venezuela, Cuba, Nicaragua y China y no nos queremos dar cuenta.
A este Gobierno federal le interesa poner a Estados Unidos como el mal aliado de la política, aunque, por nuestros afanes de mediocridad, dependemos de ellos. Más en una pandemia y al lado del país más poderoso del mundo que avance en la aplicación de vacunas.
Pero insisto, los objetivos de AMLO son políticos al puro estilo populista que a nivel mundial, aprovechan los malos gobiernos de partidos de derecha para asumirse en el poder y retrasar más el desarrollo con fines de reelección y antidemocráticos.
Andamos a 20 cuadras del desfile y en tiempos de pandemia, donde no hay desfiles.






