Saltillo, Coahuila.— Según una encuesta realizada, casi el 85% de los trabajadores de nuestro país desearía ocupar un cargo directivo en su empresa, sin embargo, la consultora Otto Walter afirma que el 82% de los jefes no alcanza el nivel mínimo de aprobación exigido entre sus empleados.
En la gran mayoría de los casos, los empleados buscan un cambio porque han dejado de sentirse bien en la empresa, o peor aún: porque nunca llegaron a sentirse bien en su entorno laboral.
Cuando un empleado llega a esa situación, dedica tiempo a enviar su currículum a todas partes, buscando vacantes en portales de empleo, diciéndole a familiares y amigos que le avisen si saben de algo mejor para él, buscando la manera de escapar para saciar esa necesidad que la empresa está descuidando.
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¿Qué errores estás cometiendo que provoca la pérdida de talento y al final en lugar de quedarte con el equipo que te ayudará a crecer, eliges al equipo que ‘te eleva el ego’?

Mientes
Un jefe que miente no es de fiar, no es una buena base para tener una relación productiva.
«Algunos pueden volverse tan inmunes a sus propias mentiras que pueden convencerse a sí mismos de que las mentiras son ciertas», dice Taylor a Business Insider. «Pueden legitimar su postura pensando que otros lo hacen, señalan con el dedo a los demás y usan pequeñas mentiras para ocultar errores en general».
Otros jefes malos simplemente no pueden enfrentar las consecuencias derivadas de decir la verdad.
No reconoces tus errores
Aprender a admitir que se está equivocado es una de las mejores cosas que se pueden hacer, no admitir errores significa que no estás dispuesto a salir de la zona de confort. Un estudio nacional independiente realizado por Lynn Taylor Consulting encontró que el 91% de los empleados aseguran que ver reconocer los errores propios a sus jefes era un factor importante en la satisfacción laboral de los empleados.
«Admitir errores envía un mensaje a sus empleados de que es un entorno seguro para tomar riesgos inteligentes y sin eso, no se fomenta la innovación», dijo Taylor.
Haces demasiadas promesas
Un jefe que hace demasiadas promesas tampoco es de fiar.
Es común que como jefe prometas cosas que no puedes cumplir o no es tu intención cumplir desde un inicio como: promociones, aumentos, premios, reconocimiento etc.
Tienes favoritos
¿Juegas FIFA y a uno de tus empleados le gusta el FIFA? puede ser que este tipo de detalles te nublen el juicio para reconocer las verdaderas capacidades y habilidades de el resto de la gente a tu cargo. Tener favoritos te impedirá ver que no estás tratando justamente a tu equipo.
No escuchas los distintos puntos de vista
¿De qué sirve tener buenos elementos en tu equipo de trabajo si no vas a escuchar lo que tienen que aportar?
Cambias constantemente de opinión
Si por la mañana dices una cosa y después del almuerzo dices otra muy distinta, puedes desencadenar pasos en falso y afectar las iniciativas del equipo causando además, pérdida de productividad sin mencionar pérdida de la moral de tus empleados.
¿Porqué se van mis empleados?
Si preguntamos, la gran cantidad de esos profesionales nos darán una o varias razones como éstas:
1. Porque se sienten estancados, no ven oportunidades de crecimiento.
2. Porque tienen un mal ambiente laboral.
3. Porque no les gusta lo que hacen.
4. Porque no se preocupan por ellos.
5. Porque no están de acuerdo con el salario.
6. Porque tienen problemas con el horario.
7. Porque sienten que no les valoran.
8. Porque no se identifican con los valores de la empresa.
9. Porque no toleran a su jefe.
10. Por estrés laboral.

10 Maneras de evitar la rotación de los empleados:
1. Ayúdales a crecer
Apóyales con formación continua, mentoring, coaching, y las herramientas que hagan falta y cuando estén listos, bríndales nuevas oportunidades, como dejarle liderar algún proyecto o promoverle horizontal y/o verticalmente.
2. Pregúntales cómo se sienten
Haz encuestas de clima y satisfacción laboral periódicamente, evaluando cómo es la relación con sus compañeros y superiores, cómo se sienten con respecto a las labores que realizan, si cuentan con las herramientas para hacer bien su trabajo, si las condiciones ambientales son las adecuadas, si se sienten seguros, qué le hace falta a la empresa para que sea el mejor lugar para trabajar.
3. Ayúdales a encontrar un propósito
Dale la oportunidad de desarrollar su creatividad. Habilita espacios en los que puedan poner al servicio de los demás lo que tanto aman hacer e intenta ligar esas capacidades con la estrategia corporativa. Si lo logras, tu equipo será imparable.
4. Interésate honestamente por ellos
Somos seres integrales, no máquinas de resultados. Construye una relación sana, de confianza, contribuye a que la organización sea más humana.
5. Paga justamente y compensa con otros beneficios
6. Brinda flexibilidad
Conciliar la vida personal con el trabajo es una necesidad vital
7. Reconoce el buen desempeño
Si hacen algo bien, ¡dilo! y si es posible en público. Haz reuniones para celebrar los logros individuales y del equipo, haciéndoles saber cómo su trabajo ayuda a la consecución de los objetivos de la empresa. Si el empleado ha mejorado su desempeño, felicítale y se motivará a seguir haciendo su mejor esfuerzo.
Agradéceles su compromiso y su lealtad con la empresa con incentivos, obsequios y/o reconocimientos escritos. Todo esto multiplicará su motivación.
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8. Coherencia con los valores que se predican
Los valores no son los que están escritos en la pared de la oficina, son los que se evidencian en el día a día.
9. Atención a los líderes de la organización
El psicólogo estadounidense Daniel Goleman, conocido mundialmente por ser experto en inteligencia emocional, luego de estudiar el funcionamiento de más de 500 compañías, afirma que “la mayor parte de los empleados se van porque odian a su jefe”.
10. Revisa las tareas del puesto
Que la carga laboral se corresponda con la necesidad real que tiene la empresa y que no le implique un ritmo acelerado que no le deje ni respirar, ni comer o dedicar más tiempo de la jornada laboral. Si los colaboradores están estresados por el trabajo hasta el punto de tener gastritis, trastornos de sueño, ansiedad y otros problemas de salud, seguro que ya están preparando la huida.
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